La ruda infancia de Ceferino pudo ser el origen de una dolencia que posteriormente lo llevó a la muerte. Es la hipótesis del kinesiólogo Rubén Alberto Pistacchia, quien observó cuidadosamente varias fotografías del beato y llegó a la conclusión de que padecía escoliosis dorsal izquierda y lumbar derecha. Esta gran debilidad de la columna suele estar como causal de enfermedades como asma, bronquitis, enfisemas pulmonares y otras relacionadas con el aparato respiratorio, inclusive tuberculosis.
"Concluí entonces -escribe Pistacchia- que Ceferino no pudo superar esta enfermedad (la tuberculosis) debido a su gran escoliosis que mantenía debilitado todo el sistema. Recordemos que su amigo Zatti también la padeció pero pudo recuperarse debido a que no tenía una desviación como la de Ceferino". |